El underground de los ochenta y noventa irrumpe de lleno en la cartelera madrileña. Del 1 de octubre al 1 de noviembre de 2026, la sala Max Aub de Nave 10 Matadero acogerá el estreno absoluto de 'Verborrea', una salvaje y melancólica tragicomedia escrita y dirigida por Pablo Remón (Premio Nacional de Literatura Dramática 2021).
La propuesta supone la consagración de la nueva etapa de Nave 10 Matadero —el espacio del Ayuntamiento de Madrid que bajo la dirección artística de Luis Luque ha tomado el relevo de las antiguas Naves del Español para convertirse en el gran templo de la dramaturgia contemporánea nacional—.
La fórmula Chejoviana se vuelve callejera y ruidosa
Tras el éxito rotundo de 'Vania x Vania' —el aclamado experimento escénico que desarmó a la crítica el pasado año adaptando el clásico de Chéjov en dos versiones simultáneas—, Remón vuelve a reunir a su "equipo A" de intérpretes: Javier Cámara, Israel Elejalde, Marta Nieto y el omnipresente Emilio Tomé.
Sin embargo, aquí no hay campos de la Rusia zarista ni aristócratas decadentes. 'Verborrea' aborda las ruinas de una ficticia banda punk nacida a finales de los 80. La obra reconstruye la historia de dos hermanos, Kike y Segis, hijos de un funcionario franquistaque deciden canalizar la rabia generacional e instruir a su tropa contra toda estructura de poder.







Israel Elejalde, Javier Cámara, Marta Nieto, Emilio Tomé y el director Pablo Remón en los retratos oficiales de 'Verborrea'. Fotos: Nave 10 Matadero.
Cara A y Cara B: la narrativa del formato cassette
Fiel a su obsesión por romper las estructuras dramáticas tradicionales, Remón plantea el espectáculo con el formato de un documental musicalgrabado en una vieja cinta de casete:
- Cara A: Narrada por Javier Cámara (Kike, el hermano mayor y mánager), ofrece la versión "edulcorada" y pública del grupo, desgranando la infancia rebelde del cantante.DOCX
- Cara B: Toma el relevo el resto de la banda. Israel Elejalde encarna al mítico y autodestructivo Segismundo Tóxico; Marta Nieto se pone en la piel de Lola Metralla(bajista y pulso emocional del grupo); mientras que Emilio Tomé asume un doble reto interpretando tanto al opresivo padre autoritario como a Johnny Casetes, el batería.
Un minimalismo que deja hablar a los recuerdos
Producida conjuntamente por Nave 10 Matadero y Buxman Producciones, la propuesta escénica destaca por un diseño radicalmente austero. Con escenografía de Monica Boromello, iluminación de David Picazoy espacio sonoro de Sandra Vicente, los cuatro actores no abandonan la escena en ningún momento. Todo el peso recae en la palabra cruzada, las contradicciones del recuerdo y el ruido de fondo de una época que quemó a toda una generación.
Las entradas para presenciar este duelo interpretativo en la sala Max Aub ya están disponibles a partir de 15 €. Una cita imprescindible para los amantes de la cultura escénica que buscan historias reales, cañeras y sin filtros pedagógicos.
